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3154Indiana Jones y el Gran Círculo ha superado todas nuestras expectativas. La elección de la primera persona, lejos de suponer un problema, encaja en el esquema jugable diseñado por Machine Games, que sin prescindir de la acción ha creado una aventura fascinante llena de misterios, puzles y templos perdidos. Localizaciones legendarias como el Vaticano, el Himalaya o Egipto se convierten en escenarios perfectos para desarrollar la nueva historia original protagonizada por Indy, que se ambienta solo un año después de 'El Arca Perdida'. Puede que a la inteligencia artificial le falte algo de inteligencia, quizá el sigilo se quede un poco corto, pero no hay duda de que El Gran Círculo tiene todo lo que una aventura de Indiana Jones tiene que tener. Troy Baker está enorme como el arqueólogo, al que interpreta sin imitar, aunque a veces se confunda con el propio Harrison Ford. Golpes, plataformas, exploración... en definitiva, puro Indiana Jones.
Dragon Quest III HD-2D Remake no solo es una versión ampliamente mejorada de todo un clásico como Dragon Quest III, también es un fantástico JRPG que pone sobre la mesa una aventura inolvidable. Un juego que cuenta con argumentos de sobra para conquistar a cualquier amante de la fórmula en su vertiente más tradicional: combates por turnos, un enorme mundo repleto de secretos por encontrar, personajes entrañables, una banda sonora memorable… Una joya que va directa a esa lista de grandes nombres (Persona 5, Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido, Metaphor: ReFantazio, Like a Dragon: Infinite Wealth…) que representan la nueva edad dorada de un género que se resiste a morir. Por cierto, ¿hemos dicho ya que es muy bonito?
Empire of the Ants es un videojuego de estrategia en tiempo real bastante interesante, pues cuenta con un buen puñado de opciones pero en ningún momento deja de apostar por una experiencia sencilla y muy directa, ideal tanto para los que deseen adentrarse en el género como para aquellos que se sientan atraídos por su temática. La campaña es variada y ofrece unas 15-20 horas de diversión, mientras que el multijugador tiene potencial de sobra para ampliar mucho esa cifra. Eso sí, el rendimiento técnico en consola es algo pobre y los que busquen una experiencia estratégica más compleja echarán en falta una mayor profundidad en lo que a mecánicas y se refiere.
Call of Duty: Black Ops 6 es el nuevo referente a la saga. Treyarch ha cocinado una entrega que pone en valor el talento de los estudios que trabajan alrededor de la franquicia. El tiempo extra de desarrollo está justificado con creces: es un título sólido, que evoluciona sistemas clave de la fórmula y que ofrece el mejor nivel de calidad que hemos visto en una entrega en bastantes años. Desde la campaña, de enorme variedad y aportando mecánicas en positivo, hasta el multijugador, que se aprovecha de Omnimovement y un TTK de equilibrio perfecto. Quizá los zombis pequen de ser demasiado conservadores, pero el público pedía el regreso de la experiencia por rondas original y aquí lo tienen en plenas facultades. Es un auténtico juegazo que todos los amantes del shooter competitivo deben probar.
¿Innecesaria? Sí. ¿Impresionante? También. Esta remasterización de Horizon: Zero Dawn es una de las más completas que hemos visto nunca. Tonteando con el remake, Nixxes Software ha rehecho un montón de aspectos desde cero y ha puesto al juego original a la altura de su secuela, uno de los escaparate técnicos de esta generación. La nueva iluminación, los cambios en los personajes y el aumento en la densidad de fauna y flora son lo más destacado de este portento audiovisual que vale mucho más que los 10 euros que pide por actualizar. Hemos pasado de no entender su existencia a elegirlo para estrenar PS5 Pro. Es un lavado de cara intachable ante el que sólo queda quitarse el sombrero.
Una suerte de simulador de vida sencillo, amable y que busca evocar la nostalgia de aquellos eternos veranos bucólicos de la niñez, protagonizado por el niño más desvergonzado y deslenguado de la televisión. Un título perfecto para relajarse, para dejarse llevar con calma y para gozar con las bellísimas estampas que nos deja su precioso acabado visual. Quien busque complejas mecánicas jugables o desafío saldrá escaldado de la experiencia, ya que esta aboga por minijuegos de pesca y caza de insectos que se resuelven con un botón y recolección de objetos con un alto componente de azar. La eliminación de la barra de energía de Shin Chan, la dicotomía que aporta la urbe minera frente a los enclaves campestres, y el minijuego de las vagonetas son aportaciones muy interesantes respecto a su antecesor, aunque poco evoluciona su fórmula, repitiendo demasiados esquemas y no siendo capaz de convencer a los escépticos con respecto a aquel. En cualquier caso, merece mucho la pena para quien busque un videojuego diferente, relajado, pausado y de bellísima puesta en escena, especialmente si somos seguidores del bueno de Shinnosuke Nohara.
Super Mario Party Jamboree es la fiesta definitiva de la saga. Por contenido y forma, Nintendo traslada lo aprendido durante todos estos años para regalarnos una entrega que abarca todos los estilos de juego. Ya sea solo contra la CPU, en modo local o con amigos y desconocidos a través de internet, lo hemos pasado en grande con él.
Just Dance 2025 Edition sigue la estela de aquella transformación positiva que experimentó Just Dance 2023. Confirmamos que aquel cambio le sentó de perlas a la saga en todos sus aspectos. La selección de 40 canciones para esta edición es más que satisfactoria, con deseos cumplidos como Sabrina Carpenter, la cita habitual con Blackpink y la incorporación de clásicos como Basket Case o My Heart Will Go On. De nuevo, Just Dance demuestra, de nuevo, que el baile es para todo el mundo, con coreografías muy asequibles y divertidas y con la llegada del mando-cámara, que mejora la jugabilidad significativamente. Por otro lado, se nota que Ubisoft ha centrado todos sus esfuerzos en pulir esta nueva función, con lo que Just Dance 2025 Edition apenas aporta mayores novedades.
Si bien el combate y los retos son más bien sencillos -incluso cuenta con un modo más narrativo con combates poco más que testimoniales- y peca de cierta reiteración de elementos y mecánicas, el conjunto de Neva logra destacar por encima de la media, dándonos una aventura donde la belleza audiovisual y la emoción se hacen con todo el protagonismo.
El largo viaje para volver a comenzar y volver a encontrarse de Katsura Hashino y buena parte de los responsables del Persona moderno llega a su destino, dándonos un juego que, simplificándolo mucho, se siente como si Shin Megami quisiera renacer como Dragon Quest. Tiene los ecos de los grandes viajes épicos que forman el corazón del género, pero al mismo tiempo mantiene la personalidad del equipo que mejor pudo poner el contrapunto a la influencia de los clásicos. El resultado es un juego sobresaliente, que quizás no es lo que espere el fan moderno de Persona, que le tocará esperar a ver lo que hace el actual P-Studio, pero sí es algo que resonará en cualquier amante del JRPG, particularmente aquellos que pueden ver los homenajes y el sentimiento nostálgico que desprende una obra cuidada en todos sus apartados.









